Debo confesar que no soy amante de los dulces, pero cuando se habla de chocolates soy la fan número uno. Partiendo de esta confesión, entenderán porqué amé Bruselas desde que me bajé del avión.

 

Dado que Bélgica está considerada como la meca del chocolate, Bruselas, la capital, es el destino ideal para personas que como yo, aman este dulce.

 

 

La ciudad huele a chocolate, bombones y gofres, porque en casi todas las esquinas del centro puedes encontrar tiendas de chocolates, de bombones, y también en los restaurantes y establecimientos de comida preparan el mejor chocolate caliente que te puedas imaginar.

 

 

Y para ir directo al punto sobre lo que significa este dulce para la ciudad, aquí se encuentra la fábrica del chocolate Godiva, el más famoso de todos y viene a ser como la marca insigne de este país.

 

 

¿Qué visitar?

Quiero destacar que además de los chocolates y bombones, Bruselas es una ciudad bellísima, muy cosmopólita con muchos sitios históricos y culturales. Es un lugar que reúne las características de una gran urbe pero con el encanto de una pequeña y tranquila ciudad, moderna pero con un toque clásico.

 

La Grand Place

 

Es fácil recorrerla con un mapa, y recomendamos hospedarse en el centro cerca del lugar más famoso y el corazón de esta ciudad: la Grand Place, la plaza central mundialmente conocida por su riqueza ornamental y considerada una de las más bellas del mundo, de hecho es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1998.

 

La Grand Place es considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

En los alrededores puedes encontrar hermosos edificios como el Ayuntamiento o la Casa del Rey, Museo de la Cerveza, la Iglesia de San Nicolás, la Iglesia Notre Dame du Sablon, y no pueden dejar de conocer el famoso símbolo de esta ciudad, el Manneken Pis, una diminuta estatua de un niño orinando.

 

 

 

Otro de los lugares en la ciudad que deben visitar es el Atomium, un enorme átomo, diseñado para la Exposición Universal de Bruselas del 1958; el edificio de la Unión Europea; el Palacio de Justicia, el Parque de Bruselas o Parque Real.

 

El Atomium es una estructura de 102 metros de altura construida en 1958.

 

 

¿Qué comer?

En este destino existe una variedad de restaurantes internacionales, pero si deseas degustar algo típico de aquí, recomendamos el estofado de carnes en cerveza belga con salsa de manzanas, que siempre está acompañado de las famosas papas fritas belgas con salsa de mayonesa o mostaza.

 

Estofado de carnes en cerveza belga con salsa de manzanas. ¡Yumi!

 

También puedes probar el estofado de pollo o pescado con verduras y no puedes perderte como postre, el famoso Gofre, que es una especie de waffle con azúcar espolvoreada, pero también puedes ponerle chocolate, nutela, fresas, helados, o cualquier cosa que su paladar desees.

 

¿Cuánto tiempo necesitas para recorrer esta ciudad?

Seguro en unos dos días puedes disfrutar de esta bella y moderna ciudad con un toque clásico especial. ¡No te la puedes perder!

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